sábado, octubre 09, 2010
Lleva tantos minutos agarrado de su nuca que el pelo va a chamuscársele, los ojos no paran quietos y la magdalena ha llegado a fusionarse con la porquería del suelo del vestuario. El chico valiente parece estar encarándola "eh, todo el mundo dice que tienes los ojos como las manzanas" No distingue si es un cumplido o una curiosidad convertida en desafío.
No sabe de qué manera exacta, pero de repende ha abierto la boca y algo ha chocado con ella. Una lengua tan decidida como un colonizador inglés hace reconocimiento médico y acaba incitando a la suya. Parece como si un ventilador del infierno hubiese surgido de las profundidades de la tierra e insuflara aire endemoniado. Va a sujetarse la falda cuando hace acto de presencia un cosquilleo peligroso que trata de pasar inadvertido.
Es rápido, se repite, presiona su estómago y trepa por la escalera traqueal. Similar a. Se da cuenta y cesa la comunicación no verbal desmedida. Abre los ojos, el conquistador ve el verde encendido, el temblor y un trazo de falda que se escapa antes de que pueda atraparla. Ella se esconde a respirar y comprueba que no emana de ella olor a quemado. Son esos malditos brackets que han provocado un calambrazo, algo especial tenía la saliva de ese chico.

1 pildoras alucinógenas:

enrojecerse dijo...

esperamos que ese beso se repita,
que seguro que el calambrazo le ha gustado sisí

y me gusta el nuevo diseño
mucho mucho

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